Ciudad de brillantina

|Por Melanie Alvarado Gomez|

Belisa Menila, brillos morados la rodean. Creerás que estas en un sueño. El sol resplandeciente esta. La luna morada es. La nieve de esas montañas se torna de un rosa claro. De la lluvia no caen gotas de agua. Brillos morados se ven a lo lejos. En Belisa Menila ni la oscuridad de la noche puede resguardar a los monstros. Te prometo que aquí andarás sin miedo y en libertad.

8M

|Por Ana Loredo|

Me gusta cuando grito 

Porque estoy presente en el país que habito. 

Cuando nos apoderamos de sus calles y avenidas 

En una procesión de hermandad y rebeldía

Y ante el ímpetu de nuestros pasos juntos 

La tierra tiembla a nuestro camino 

Mujer combativa marchando 

Eres la resistencia 

Con tu presencia huracanada 

Indomable e impetuosa 

En una marcha del dolor y la alegría 

Nos volvemos dueñas del espacio

Me gusta cuando mi voz se une a la de mis compañeras

Y ya no somos muchas 

Nos volvemos una sola 

Trayendo la primavera a México 

Y tiñendo la ciudad de morado 

Antes que las jacarandas florezcan 

Me gusta el grito sororo 

Que abraza en la distancia a nuestras hermanas 

Al decirle “no estás sola”

Y cuando las protegemos al grito de

“fuimos todas”

Por mí pinta, rompe, quema,

Por ellas

(Por Mara, Mariana, Ingrid y Fátima)

Después de todo, ¿de que nos sirven sus paredes, 

Sus monumentos e iglesias?

Sí mañana diez de nosotras seremos asesinadas 

Me gusta cuando gritamos 

Porque estamos vivas en el país que habitamos, 

Haciendo de nuestra presencia un desafío 

A aquellos que nos prefiere ver muertas antes que marchando 

Renuncié a ser musa

|Por Ana Loredo|

Mi rebeldía comenzó el día que, 

Frente al papel en blanco, 

Me atreví a querer ser poeta

.

Cuando leyendo a Bukowski y a Neruda me rehusé

A ser algún día 

Aquella diosa humana idolatrada 

Por la sangre que abultaba la entrepierna del poeta

Ese que necesita inspiración nueva en una cama nueva

Y que cada quince días baja a su diosa del altar 

Para colocar una nueva 

.

Cuando descubrí que la mujer misteriosa, 

Que tanto fascina a los hombres en sus escritos, 

No era más que una mujer normal 

Oculta detrás del velo del silencio y la belleza

Me bajé tambaleante 

Del pedestal donde nos han colocado 

Para tomar la pluma y vaciar

Sobre servilletas, hojas sueltas y cuadernos

Mis palabras

.

Te explico mamá que yo no quiero ser 

La esposa, la novia ni la amante 

Del escritor ni del poeta… 

¡Yo quiero ser compañera!

.

Mi rebeldía comenzó el día 

Que renuncié a ser musa para convertirme en poeta