A la humana que se queda

| Por Anie García| 

La humana que se queda

Ha dejado de sentir. 

Quedó inmóvil en ese círculo infinito de soledad

                    Silencio

                    Lagrimas

                    Ahogo

La mitad de la humana que queda

desolada, extraña mi existir. 

Se asfixia al llegar casa, no hay tranquilidad

                         Recuerdos

                         Memorias

                         Llanto

para la humana que se queda

preocupado, tengo que decir 

que su otra parte, siempre estará ahí 

                          Amando

                          Lamiéndole

                          admirando

Para mi humana que ha quedado 

disculpen, debo insistir

que no extrañe, no llore, siempre estaré aquí

                           Agradecido

                           Afortunado 

                           Esperándola.


Ilustración por Patsy Quiroz

Carta a mi mamá por si un día no regreso a casa:

|Por María Isabel|

Mamá ya no llores, no me busques, no te preocupes estoy bien. Lo más probable es que todos te digan que me fui con alguien, que no quise regresar, que me “escape con x persona”, pero no mamá, si no regrese a casa no es porque me escape. 

Sabes que te amo a pesar de las peleas que hemos tenido, los mal entendidos, pero te doy gracias por cada sonrisa que me sacaste cuando más lo necesitaba, por cada abrazo, por cada palabra que me dijiste en el momento adecuado, siempre me diste todo lo que qué pedía y más. Probablemente no sepas que hacer en estos momentos, pero tu solo reza, reza con el corazón para que yo pueda llegar al cielo Dios, yo te estaré cuidando y observando desde allá arriba.

Sé que te duele y sientes mucho coraje e impotencia, pero no te preocupes, mi misión en la vida ya se cumplió y ahora te toca a ti cumplir la tuya. 

Dile a mis hermanos que no se preocupen que yo ya estoy bien, y que los amo con todo mi corazón. 

Si es que estoy sufriendo, mi dolor se lo entrego a Dios, él sabrá qué hacer con él, pero tú, tú no te preocupes, todo estará bien. Necesito que seas fuerte, por mí, mis hermanos, pero principalmente por ti. 

Te amo, nunca lo dudes. 

Tu hija, María Isabel.