Segunda Muestra de Cine Hecho por Mujeres

|Por Emely Arroyo|

GUATEMALA.- En el marco del Día Mundial de la Población con el tema «Frenar el Covid-19», el cual se conmemora el sábado 11 de julio, comenzará la segunda Muestra de Cine Hecho por Mujeres, en colaboración con la Asociación Guatemalteca del Audiovisual y la Cinematografía (AGACINE), donde se compartirá de manera gratuita siete filmes de directoras de México, Chile, Costa Rica, Nicaragua y Guatemala.

La muestra busca reconocer el trabajo de las mujeres en la cinematografía y crear conciencia «acerca de las necesidades de salud sexual y reproductiva y las vulnerabilidades, en especial las desigualdades que aumentan el riesgo de violencia a las mujeres, las adolescentes y las niñas durante la pandemia». Fue posible gracias a la contribución del Fondo de Población de Naciones Unidas, la publicación feminista la Cuerda y la Agencia Ocote.

Las películas que estarán disponibles en el festival son El Despertar de las Hormigas, dirigida por Antonella Sudasassi Furniss (2019); La tiricia o cómo curar la tristeza, dirigida por Ángeles Cruz (2012); Se busca mecánica, por Carla Molina (2016); Camila, por Urzula Barba Hopfner (2018); Isabel Im Winter, por Laura Baumeister (2014); Malva, por Lucero Sánchez Novaro (2015) y Tarde para morir joven, por Dominga Sotomayor (2018).

El evento se llevará a cabo en línea entre el 11 y 28 de julio del presente año por medio de Vimeo On Demand. Además del acceso a los materiales cinematográficos se crearán conversatorios con las directoras de cada película para crear un espacio de confianza para preguntas y discusiones en torno a sus producciones.

Para ser parte de la muestra se tiene que realizar un registro previo que se publicará en las redes sociales de «Muestra de Cine Hecho por Mujeres», o bien puedes solicitarlo mandando un correo a: cinehechopormujeres@gmail.com.

Cuerpxs sinónimxs

| Por Nayeli Miranda |

Justo a un lado de ti.
Eso fue suficiente.

Justo a un lado de ti
determinó el recorrido,
el recorrido multicolores,
multicolores que nos empaparon de destellos intrusos,
intrusos destellos que se infiltraron en nuestros párpados
a cada instante de separar nuestros labios.

Tú, al igual que tus pestañas,
curveadas como las olas,
ondeaste sobre mi cuerpo.
Y tú, ante el público
inauguraste la ruta del río.

Allí estábamos,
columnas de hierro sosteniendo nuestrxs cuerpxs,
elevando nuestras frentes, encontrando nuestros pechos.
Poco sirvieron,
posiblemente,
poco sirvieron
ante el ímpetu
de dos pieles llamándose
cual elegantes trajes danzantes.

Luces, voces, risas, colores.
seis colores de
sinónimxs cuerpxs;
de ligeros entrelazos.
De sinónimxs cuerpxs;

de avenencia ancestral.

Crónica de un feminicidio anunciado

|Por Reyna M. Leaño|

En el transcurso de la insípida cotidianidad recurrente, al llegar el fin de la jornada…


El camino a casa se convierte en una persecución latente.


Cuadra tras cuadra se avecina una agonía, las calles estrechas y oscuras que favorecen este pánico del día a día.


No uses escotes, mucho menos faldas, hay que pasar desapercibida ante todas las miradas.


Camina más rápido, camina sin mirar atrás, toma el primer bus, entra a la primera tienda, mantén siempre a la mano tu gas pimienta.


Pareciera una pesadilla que nunca acaba, ni al llegar al bus, ni a casa, mi verdugo se encuentra en todas las paradas.


¿Quién será aquel que nos atosiga en cada esquina? ¿Será que no se cansa? ¿O qué acaso no le importa herir a una niña?


Es el enemigo colectivo, se llama misoginia, hijo del patriarcado nuestro pan de cada día.

Dame la mano hermana, caminemos juntas, de noche o de día, autodefensa feminista.

Yo soy ellas

|Por Andrea López|

Qué mayor sorpresa que la obviedad.
Temporada de caza.
Una flecha sin filo.
Promociones frescas.
Nada como un buen trozo de realidad, de formar parte de la lista soñada, 
para reconocer los cambios ocultos. 
Lo sientes hasta que viajas en el tiempo 
y eres testigo de lo que ya sabías: 
Siempre estuviste en oferta.
Nos buscan, nos cazan.
Cazan la ilusoria fachada de ingenuidad. 
“No es cierto, nos dicen, “todo está en tu cabeza”
“Soy tu compa”, claro,  “así soy con todos”.
No, no están mintiendo.
No, no dicen la verdad.
Así son, pero con nosotras, las elegidas por su divinidad
como ofrenda en pausa.
Hasta saturarnos.

El amigo cambia el trofeo 
cuando le hace falta pared.