Sangre ancestral

|Por Andrea Monserrath|

Por mis venas corre la sangre de Lilith, exiliada del paraíso. 

La sangre de la bruja quemada por ser mujer sabia. 

La sangre de la sufragista que no llegó a ejercer el voto que pedía. 

La sangre de la sufragista que no llegó a ejercer el voto que pedía. 

La sangre de las adolescentes, bebés, niñas y ancianas asesinadas por la misoginia y el patriarcado. Enterradas bajo impunidad. 

La sangre de la mujer indígena violada y forzada a parir un, dos, tres, cuatro hijos. La sangre de la artista censurada y reducida a musa. 

Y mientras siga corriendo por mis venas voy a resistir. Vivir, gritar, luchar y exigir justicia por ellas. Para todas. 

Vamos a hacer revolución. 

Y si no, vamos a quemarlo todo.

Portada Fanzine vol. III: Sanación Sorora

|Por Plumas Sororas|

¡Queridaxs! En estos últimos momentos de nochevieja, a punto de entrar a un nuevo ciclo, nos emociona adelantarles la portada del “Fanzine Vol. III: Sanación Sorora”. Es una obra de Yolliztli Ruiz. Quien nos halaga con su contribución y estamos agradecidaxs por esta bella oportunidad de colaboración. Les compartimos también la imagen con los significados, elaboraciones e ideas contenidos en su creación.

Definitivamente la cualidad que define mejor al 2020 es lo caótico. Hoy cerramos un año que para nosotraxs fue de retos, realidades, cambios, dolores y despedidas. También de mucha oportunidad para la transformación y generación de aprendizajes, agradecimientos y descubrimientos.

Es difícil enunciar todo lo que nos arrebató y nos dio el veinteveinte. Pero creemos que con el tiempo seguiremos percatandonos, reflexionando y esclareciendo nuestros sentires; con paciencia, comprensión y empatía hacia nosotraxs, ustedes y las personas que nos rodean.

Sabemos que resultan dolorosos los duelos. El aceptar cada una de esas partes y sus consecuencias es un paso importante para crecer como personas y seguir adelante. Es difícil afrontarlo. Una vez mirando que quedó en el pasado, transformemonos hacia lo que nos dé paz y libertad.

¡Adiós 20-20!

Este año nos ha hecho replantearnos mucho nuestra vida y el camino que vamos a tomar, pero no ha detenido nuestra lucha, tanto como colectiva como la de cada integrantax en lo individual. Hemos tenido fracturas, hemos llorado, hemos tenido que afrontar distintos procesos sanatorios y de duelo. Pero nunca hemos dudado seguir juntaxs y caminar con ustedes en esta marea morada y verde.

En Plumas Sororas queremos desear para ustedes que esta noche sea placentera, en compañía de personas que incentiven su voz. Esperamos que se encuentren en un espacio seguro y de amor. Enviamos nuestros mejores deseos para el año que se avecina. Y que a pesar de la angustia e incertidumbre que trajo este año, hayan podido encontrar una luz de esperanza.

 ¡Les mandamos abrazos cálidos y buenos deseos en su porvenir!

Rematerialización temporal

|Ollin Cipactli|

Hace casi dos meses que el tiempo no existe.
Quizá lo hace de una forma distinta,
no lo sé.
Quiero pensar eso,
porque el segundero de mi reloj
sigue avanzando,
con un andar aletargado,
languideciente,
pero perceptible.

Por lo menos
las manecillas doradas de los relojes
aún tienen algo en qué ocuparse,
sin importar cuán entorpecida y letárgica
sea su tarea.
Distinta es la labor de agendas y calendarios,
cientos de páginas inertes
y exangües de la tinta
que imbuía sus renglones.

Es por ello que creo que
el tiempo ha dejado de existir.
Después de todo,
¿qué son los días,
las reuniones pospuestas indefinidamente,
la taza de café que se enfría en la eternidad,
la incertidumbre suspendida sobre nosotros
y sobre las agendas y sobre las manecillas de los relojes,
si nadie se toma la molestia
de registrarlos al margen de su diario,
si no hay una crónica
—periodística, poética o personal—
que esté dispuesta a retratar,
sílaba a sílaba,
con cada serena inhalación,
con cada efusiva exhalación
los sucesos de un día
que es hoy
y solamente hoy,
porque mañana los acontecimientos
serán distintos,

singulares,

excelsos?

El tiempo ha dejado de existir
y en el hueco espacio de su partida
ha quedado una perennidad
que se extiende

y se extiende

y se extiende

en incontables noches

con sus renqueantes días.

Sólo eso.
Hoy es igual que ayer
y mañana será igual que hoy
y la endeble semana de quimeras
se habrá convertido en un mes
de amontonados minutos sin usar.
Ya no tiene sentido dividir la sempiternidad
en segmentos de 24, de 36, de 48 horas.
Hoy los días y las noches
los días de Marte
las noches de Júpiter,
los días de Mercurio,
las noches de Venus

son sólo una lejana hemerodisonancia
de lo que antes eran
y de lo que esperamos
—¿esperamos?—
que vuelva a ser
cuando el tiempo se rematerialice.

Seca, antes de otoño

|Por Tania Escobar|

I.

Antes del otoño

mis pestañas se enraízan

frente a un miedo que no tiene sentido.

Espacio caótico

como el primer llanto

que no pude explicar.

Un barro triste

delimita mis lagrimales,

me evapora.

Nunca verde.

REVERDECE-Nunca.

Los días resquebrajados

            secas las horas

El lodo oscurece mi cuerpo

tapona mis venas:

     Vomito en ríos vacíos la tierra que caminé

Sin abrazarme, me abrazo

     grietas arrasan

la represa de lo que soy cuando sonrío

La estructura se viene abajo

cuando los huesos se hacen polvo.

Mi piel… desierto…

     antes ríos

que de rocío llenaban.

            Ahora viento tormentoso

que susurra gritos.

     Mi mente es sequía

Pesa el llanto terroso

            agacho la cabeza.

estoy en el suelo

con los pies apuntando a las estrellas

     tragando fango

     llorando arena

II.

Sin poder poseer

sus nubes pletóricas de agua;

añoro mis manantiales de niña.

¿Has visto la mar de hojas secas

que se convierten en arena con los colores del espectro?

A veces se pisa a sí misma.

Y el suave quiebre

de una hoja rota,

seca antes de otoño

se deja oír.

Ésa, soy yo,

me arañan las muertas hojas

de mi piel dorada,

se desprenden con dolor

     me hacen girar alrededor suyo

Pierdo mi cabellera

            así como he perdido la cabeza

Cada cabello explota en polvo, pigmento del orbe

     hace un sendero

que sólo se puede andar de espaldas

Caminando en mi pasado

            en un terreno lleno de piedrecitas

que de mis pies sus plantas arañan

Un gemido a punto de morir

atraviesa un túnel

     Recuerdo lo llaman.

Me agito en todos los tiempos

            Soy polvareda, figura humana

Permito que mis hojas dañadas

            se exorcicen

Ligero polvo de estrellas, entra a mis ojos

     Me agito

     ¡Me agito arenisca!

De entre las rocas, una lágrima

que sabe a verde

     corre dentro de mi boca cerrada

quiere reverdecer en el ocre.

Reverdece en otoño una hoja seca.

Verde.

REVERDECE-A veces.



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