Respirar

|Por Anie García|

 

Cuando la gente pregunte por mi
les diré que
   	he vuelto a respirar.
Un olor suave
y delicado
de sanación y cuidados.
Un cálido aroma
de protección 
y amor,
una esencia curando cada rincón de mi. 

Un día,
abrí las ventanas de mi alma
y dejé que el aire pasara;
       	se impregnó 
el perfume dulce
       	de tu cariño
el fuerte bálsamo 
        	de nuestra armonía 
y la fragancia penetrante 
         	de tu encanto.
Cuando la gente pregunte por mi
les diré que;
   	he respirado un olor.
Y al fin me impregné de él.

El visitante

|Por Anie García|

Noche a noche despertaba...
y aquella silueta
	oscura y masculina
parada en una esquina
                  	observándome.
De madrugada
yo era más frágil,
         	débil,
         	vulnerable.
En la oscuridad 
yo era endeble,
        	triste
        	y solitaria.
Le mostré mi miedo
         	esperanzada,
         	agobiada.
Sería suficiente
         	para dejarme 
                  	dormir
o morir. 

Lo contrario;
huele el miedo,
    	se alimenta
    	y aferra. 

El llega con la noche;
            	se sumerge
en la oscuridad 
y en mi oscuridad. 

Desde la esquina,
       	observa
se alimenta
       	me consume. 

Cada mañana 
      	despierto
más vacía,
     	vulnerable,
Desierta. 

No espero la noche,
no quiero la oscuridad
    	ni a su visitante.

RENACER

|Por Norma Myriam Hernández Rosas|

Desierto con espinas

recorro sólo por ser mujer

Ríos de sangre  corren 

Por mis pies

Flor de asfalto

Transgrediendo 

Irrumpiendo 

Renaciendo una y otra vez

Feminista 

Poeta 

Gritando en las calles

Todo el dolor que se siente callar

Sumisa

El olor a muerte

Estelas de arcoíris cuando

Vamos gritando se nos ve destilar

Somos mujeres 

Diosas

Brujas

Renaciendo una y mil veces mas

Estado de México

Sangre ancestral

|Por Andrea Monserrath|

Por mis venas corre la sangre de Lilith, exiliada del paraíso. 

La sangre de la bruja quemada por ser mujer sabia. 

La sangre de la sufragista que no llegó a ejercer el voto que pedía. 

La sangre de la sufragista que no llegó a ejercer el voto que pedía. 

La sangre de las adolescentes, bebés, niñas y ancianas asesinadas por la misoginia y el patriarcado. Enterradas bajo impunidad. 

La sangre de la mujer indígena violada y forzada a parir un, dos, tres, cuatro hijos. La sangre de la artista censurada y reducida a musa. 

Y mientras siga corriendo por mis venas voy a resistir. Vivir, gritar, luchar y exigir justicia por ellas. Para todas. 

Vamos a hacer revolución. 

Y si no, vamos a quemarlo todo.