Portada Fanzine vol. III: Sanación Sorora

|Por Plumas Sororas|

¡Queridaxs! En estos últimos momentos de nochevieja, a punto de entrar a un nuevo ciclo, nos emociona adelantarles la portada del “Fanzine Vol. III: Sanación Sorora”. Es una obra de Yolliztli Ruiz. Quien nos halaga con su contribución y estamos agradecidaxs por esta bella oportunidad de colaboración. Les compartimos también la imagen con los significados, elaboraciones e ideas contenidos en su creación.

Definitivamente la cualidad que define mejor al 2020 es lo caótico. Hoy cerramos un año que para nosotraxs fue de retos, realidades, cambios, dolores y despedidas. También de mucha oportunidad para la transformación y generación de aprendizajes, agradecimientos y descubrimientos.

Es difícil enunciar todo lo que nos arrebató y nos dio el veinteveinte. Pero creemos que con el tiempo seguiremos percatandonos, reflexionando y esclareciendo nuestros sentires; con paciencia, comprensión y empatía hacia nosotraxs, ustedes y las personas que nos rodean.

Sabemos que resultan dolorosos los duelos. El aceptar cada una de esas partes y sus consecuencias es un paso importante para crecer como personas y seguir adelante. Es difícil afrontarlo. Una vez mirando que quedó en el pasado, transformemonos hacia lo que nos dé paz y libertad.

¡Adiós 20-20!

Este año nos ha hecho replantearnos mucho nuestra vida y el camino que vamos a tomar, pero no ha detenido nuestra lucha, tanto como colectiva como la de cada integrantax en lo individual. Hemos tenido fracturas, hemos llorado, hemos tenido que afrontar distintos procesos sanatorios y de duelo. Pero nunca hemos dudado seguir juntaxs y caminar con ustedes en esta marea morada y verde.

En Plumas Sororas queremos desear para ustedes que esta noche sea placentera, en compañía de personas que incentiven su voz. Esperamos que se encuentren en un espacio seguro y de amor. Enviamos nuestros mejores deseos para el año que se avecina. Y que a pesar de la angustia e incertidumbre que trajo este año, hayan podido encontrar una luz de esperanza.

 ¡Les mandamos abrazos cálidos y buenos deseos en su porvenir!

Rematerialización temporal

|Ollin Cipactli|

Hace casi dos meses que el tiempo no existe.
Quizá lo hace de una forma distinta,
no lo sé.
Quiero pensar eso,
porque el segundero de mi reloj
sigue avanzando,
con un andar aletargado,
languideciente,
pero perceptible.

Por lo menos
las manecillas doradas de los relojes
aún tienen algo en qué ocuparse,
sin importar cuán entorpecida y letárgica
sea su tarea.
Distinta es la labor de agendas y calendarios,
cientos de páginas inertes
y exangües de la tinta
que imbuía sus renglones.

Es por ello que creo que
el tiempo ha dejado de existir.
Después de todo,
¿qué son los días,
las reuniones pospuestas indefinidamente,
la taza de café que se enfría en la eternidad,
la incertidumbre suspendida sobre nosotros
y sobre las agendas y sobre las manecillas de los relojes,
si nadie se toma la molestia
de registrarlos al margen de su diario,
si no hay una crónica
—periodística, poética o personal—
que esté dispuesta a retratar,
sílaba a sílaba,
con cada serena inhalación,
con cada efusiva exhalación
los sucesos de un día
que es hoy
y solamente hoy,
porque mañana los acontecimientos
serán distintos,

singulares,

excelsos?

El tiempo ha dejado de existir
y en el hueco espacio de su partida
ha quedado una perennidad
que se extiende

y se extiende

y se extiende

en incontables noches

con sus renqueantes días.

Sólo eso.
Hoy es igual que ayer
y mañana será igual que hoy
y la endeble semana de quimeras
se habrá convertido en un mes
de amontonados minutos sin usar.
Ya no tiene sentido dividir la sempiternidad
en segmentos de 24, de 36, de 48 horas.
Hoy los días y las noches
los días de Marte
las noches de Júpiter,
los días de Mercurio,
las noches de Venus

son sólo una lejana hemerodisonancia
de lo que antes eran
y de lo que esperamos
—¿esperamos?—
que vuelva a ser
cuando el tiempo se rematerialice.

Hermana

|Por María José Granados (poema) y Fernanda Granados (ilustración)|

Para María Fernanda

Te confieso que existen esos días 
en que la muerte duda si la padezco viva. 
Se curte la piel que me cubre el cuerpo,
cesa el flujo de mis pensamientos. 

El descanso eterno me masajea las sienes
y sugiere en mi oreja el camino a la paz,
me promete el éxito después del fracaso
y callar a quienes digan que esperaban más. 

Pero arrastro mi peso desnudo frente al espejo
para encontrar los lunares que tienes en el cuerpo.
En mis ojos, nuestra herencia de círculos negros,
en mis lágrimas, vergüenza y arrepentimiento. 

No corto esta carne ni derramo mi sangre 
porque es la misma que corre por tus venas,
porque ninguna pena vale matarte en vida,
porque te quiero viva matando tus penas. 

Si cae por tus mejillas 
el veneno de mi calma,
prometo hacer justicia a tu dolor. 
Hija fiel de la irreverencia, 
madre de todo mi amor.

—María José Granados

Ilustración «Hermana» por Fernanda Granados.

Pueden encontrar más del arte de Fernanda Granados en su página de Facebook @trashpandita. 

A ti, mujer

|Por Anakaren León Guzmán|


Tan suave como un melocotón, tan áspera cual lija o con generosa arboleada. Manjar
de miel abundante y jugo glutinoso, monte dominado por Afrodita, órgano
sobrevalorado que por meses ayuda a tener un sentido del tiempo. Triangulo del diablo,
maldición biológica, incubadora bacteriana y tumorosa de treinta y nueve semanas. Tu
marea roja es símbolo de orgullo y representativo de fertilidad. Soy mi propia jueza, me
valoro sola, nos valoramos ¿por qué preservar tanto su “pureza”?