Fase (s)

|Por Daniela Peñuelas|

Estoy menguante y tú creciente

Estoy colgada de la luna en un pie buscando nuevas perspectivas, la sangre circula pero las ideas no fluyen, borrando las fotos y recuerdos que pesan.

Estoy menguante y tú creciente

Estoy en los huesos implorando clemencia, lamiendo mis lágrimas pues olvidé mis provisiones, peinando mis últimos 3 pelos mientras escucho como revientan, me revienta hasta la calma.

Estoy menguante y tú creciente

Estoy masticándome los labios, agrietando y arrancándome la piel, escarbando y formando cráteres que no dejo cicatrizar.

Estoy menguando y tú creciendo

Pero cuando tú estés lleno, yo estaré́ nueva.

A la humana que se queda

| Por Anie García| 

La humana que se queda

Ha dejado de sentir. 

Quedó inmóvil en ese círculo infinito de soledad

                    Silencio

                    Lagrimas

                    Ahogo

La mitad de la humana que queda

desolada, extraña mi existir. 

Se asfixia al llegar casa, no hay tranquilidad

                         Recuerdos

                         Memorias

                         Llanto

para la humana que se queda

preocupado, tengo que decir 

que su otra parte, siempre estará ahí 

                          Amando

                          Lamiéndole

                          admirando

Para mi humana que ha quedado 

disculpen, debo insistir

que no extrañe, no llore, siempre estaré aquí

                           Agradecido

                           Afortunado 

                           Esperándola.


Ilustración por Patsy Quiroz

Seca, antes de otoño

|Por Tania Escobar|

I.

Antes del otoño

mis pestañas se enraízan

frente a un miedo que no tiene sentido.

Espacio caótico

como el primer llanto

que no pude explicar.

Un barro triste

delimita mis lagrimales,

me evapora.

Nunca verde.

REVERDECE-Nunca.

Los días resquebrajados

            secas las horas

El lodo oscurece mi cuerpo

tapona mis venas:

     Vomito en ríos vacíos la tierra que caminé

Sin abrazarme, me abrazo

     grietas arrasan

la represa de lo que soy cuando sonrío

La estructura se viene abajo

cuando los huesos se hacen polvo.

Mi piel… desierto…

     antes ríos

que de rocío llenaban.

            Ahora viento tormentoso

que susurra gritos.

     Mi mente es sequía

Pesa el llanto terroso

            agacho la cabeza.

estoy en el suelo

con los pies apuntando a las estrellas

     tragando fango

     llorando arena

II.

Sin poder poseer

sus nubes pletóricas de agua;

añoro mis manantiales de niña.

¿Has visto la mar de hojas secas

que se convierten en arena con los colores del espectro?

A veces se pisa a sí misma.

Y el suave quiebre

de una hoja rota,

seca antes de otoño

se deja oír.

Ésa, soy yo,

me arañan las muertas hojas

de mi piel dorada,

se desprenden con dolor

     me hacen girar alrededor suyo

Pierdo mi cabellera

            así como he perdido la cabeza

Cada cabello explota en polvo, pigmento del orbe

     hace un sendero

que sólo se puede andar de espaldas

Caminando en mi pasado

            en un terreno lleno de piedrecitas

que de mis pies sus plantas arañan

Un gemido a punto de morir

atraviesa un túnel

     Recuerdo lo llaman.

Me agito en todos los tiempos

            Soy polvareda, figura humana

Permito que mis hojas dañadas

            se exorcicen

Ligero polvo de estrellas, entra a mis ojos

     Me agito

     ¡Me agito arenisca!

De entre las rocas, una lágrima

que sabe a verde

     corre dentro de mi boca cerrada

quiere reverdecer en el ocre.

Reverdece en otoño una hoja seca.

Verde.

REVERDECE-A veces.



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